La mirada camina por la ciudad buscando lo que busco
pero mi cabeza no está allí
en cuanto cierro los ojos
solo encuentro mis propios miedos
y sin querer me doy cuenta
que busco lo que más temo
Cuando abro los ojos
mis pensamientos han cesado.
Respiro
y un hermoso sonido sale a mi encuentro...
¿Que voces escuchará aquel que no puede oír ni su propia voz?
¿Qué luces sentirá aquel que ha sido privado de la vista?
Para aquellos que caminan en la oscuridad
encuentren un reflejo que les permita iluminar sus voces
y encontrar la luz.
Para aquellos que escuchan el silencio y han visto al ave.
Para ellos van estas palabras.
viernes 29 de enero de 2010
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